Mystica Femina
El multiinstrumentista y especialista en instrumentos medievales, Jota Martínez, y la soprano Carmen Botella, conforman este dúo que nace con la intención de adentrarse en el misticismo femenino de la Edad Media, de la mano de compositoras como Hildegarda de Bingen, Herrada de Landsberg, Heloise D’Argentevil y Kassia, entre otras. También prestan atención a manuscritos tales como el Códice de las Huelgas, Las Cantigas de Santa María de Alfonso X, el Sabio, y el Laudario de Cortona. Todo ello para dar una visión propia e intimista del papel de la mujer medieval como compositora, mística y creadora de vida y de fe, y para poner en valor un repertorio con una sensibilidad y un virtuosismo hecho desde la Tierra, pero en contacto con lo más divino y conectado con la superior música de las esferas.
La Edad Media fue una época especialmente difícil para las mujeres. Solo por su condición de mujer eran consideradas inferiores a los hombres, y muy pocas recibían educación. Pero había un lugar donde las mujeres se sintieron libres: los conventos. Allí se les ofrecía las oportunidades y libertades que en otros espacios se le negaban: el acceso a la cultura y la posibilidad de romper con el férreo dominio familiar.
Las monjas se unían en los conventos para dedicarse a Dios. Así, las monjas necesitaban educación para leer y entender las enseñanzas religiosas y otros escritos. Estudiaban latín, teología, música, jurisprudencia y matemáticas. No es una casualidad que muchas de las primeras mujeres sabias fueran monjas, como Hildegarda de Bingen: escritora, compositora y visionaria total. Desde niña tenía ya visiones que luego plasmó en sus escrituras donde texto, imágenes y música formaban una unidad. Esa forma de escribir atrajo la atención y fue muy respetada entre sus contemporáneos. Como sucedió con Hildegarda, la mayoría de conventos aceptaban a chicas de familias nobles que apoyaban a las instituciones y querían colocar allí a sus hijas. También significaba que las monjas iban allí a rezar por los miembros de la familia fallecidos allanando el camino al cielo. La oración de una monja se consideraba más efectiva que la de un monje porque las monjas vírgenes eran vistas como las novias de Cristo y por lo tanto más cercanas a Dios. Eran mediadoras directas. Algunas monjas buscaban la expiación de sus pecados azotándose a sí mismas y entre ellas puesto que se creía que la flagelación mutua expiaba los pecados.
El cargo más alto en un monasterio era el de abadesa. Cargo destinado siempre a una monja de familia noble. La abadesa tenía autoridad absoluta con un poder considerable. Dirigir un convento era un reto, que requería de habilidades diplomáticas y un alto nivel de educación. Los centros religiosos solían tener estrechos lazos con la política y los negocios, y ayudaban a dar forma a los asuntos seculares. Las abadesas también eran a menudo propietarias, magistradas, gerentes... Eran iguales a los hombres en un mundo de hombres y hoy se las conoce a pesar de la jerarquía social que mayoritariamente negó la voz a las mujeres.
Jota Martínez
Jota Martínez es especialista en una multitud de instrumentos medievales.
En el año 2000 comienza con la tarea de documentar, estudiar y reconstruir estos instrumentos y, en la actualidad, atesora una colección de casi 200 réplicas de instrumentos medievales.
La revista Melómano lo ha definido como el “arqueólogo de la música medieval”.
Ha colaborado con diversos grupos de música antigua y de raíz de toda la Península, tanto en grabaciones como en conciertos en directo.
Para compartir los resultados de sus estudios y sus propuestas de arqueología experimental aplicada ha auto-publicado diversos trabajos discográficos y tres libros. En 2017 “Instrumentos de la tradición medieval española”; en 2019 “Instrumentos para loar a Santa María”, con el Ensemble Alfonsí creado y dirigido por él; en 2022, “Instrumentarium musical alfonsí”; y en 2023 “Instrumentos para trovar y danzar en la Llíria del siglo XIII.
Sus trabajos han recibido muy buenas críticas del sector y los reconocimientos y premios del Instituto Valenciano de Cultura, Fundación SGAE, GEMA (Asociación de grupos españoles de música antigua), y REMA (Red europea de Música Antigua).
Es destacable su labor didáctica y como conferenciante para popularizar la música y los instrumentos medievales.
Dirige sus propios ensembles en los que presenta sus propuestas de arqueología musical práctica en directo y es coordinador de la academia del CIMMedieval.
Carmen Botella
La soprano Carmen Botella realiza sus estudios de canto en el conservatorio Joaquín Rodrigo de Valencia donde gana el Premio Extraordinario de Fin de Grado. Posteriormente se traslada a Viena para continuar sus estudios musicales en la Escuela Superior de Música de esta ciudad (Hochschule für Musik in Wien).
Por sus características vocales y su gusto por la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco decide dedicarse profesionalmente a la interpretación de la música de esta época y realiza el máster en la ESMUC (Escola Superior de Música de Catalunya ) sobre Interpretación de Canto Histórico.
Con una larga trayectoria profesional como soprano solista y coralista de conjuntos de cámara ha colaborado con numerosos grupos de música antigua con los que, además de realizar numerosos conciertos, lleva grabados cerca de veinte CDs -la mayor parte de ellos de recuperación de patrimonio musical hispano-. Por ello, ha participado en un gran número de importantes festivales de música antigua y religiosa de toda España.
Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia.
«La dicción del recitado resultó envidiable, gracias a la interpretación implícita en las inflexiones de la elocuencia de Carmen Botella, que continuó arrullándonos con su talento cada vez que el canto requería de ella una delicada voz que cumple de manera soberbia con el ideal esperado en estas músicas.» Revista Ritmo.