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La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba gestiona diversos espacios culturales.

(Cerrado) Baños del Alcázar Califal

Muy cerca de la Mezquita puedes visitar estos baños "hammam". Realizados bajo el califato de Alhakem II, con toda seguridad pertenecían al desaparecido Alcázar omeya.

Imagen de (Cerrado) Baños del Alcázar Califal

Los Baños del Alcázar Califal son una muestra del valioso patrimonio histórico-artístico de época omeya que atesora Córdoba. Un exponente de arquitectura palaciega al servicio de emires y califas, resultado de distintas fases constructivas de diferentes épocas. Fueron construidos como baños del Palacio Califal durante el reinado de al-Hakam II (961-976 d. C.), un periodo en el que Córdoba era la capital del califato andalusí, que se extendía por la mayor parte de la Península Ibérica. El alcázar era la sede del poder civil y el religioso. Se trataba de un complejo palaciego fortificado con zonas residenciales y públicas, donde se alternaban los jardines, palacios, dependencias administrativas, baños, patios y el cementerio real. Remonta sus orígenes a la época visigoda y desde el año 785 fue residencia de emires y califas.

Durante la época Taifa (siglo XI d. C.) Córdoba pasó a ser controlada por los gobernadores de Sevilla, que tuvieron su residencia en este alcázar, que también acogió a los almorávides y almohades (siglo XII d. C.) y a los reyes cristianos desde la reconquista de la ciudad, en el año 1236, hasta su abandono en 1338.

El recorrido de estos Baños del Alcázar Califal arranca en el área de recepción, que sitúa al visitante en el contexto histórico de los baños. Posteriormente, en el antiguo vestuario un audiovisual invita a realizar un viaje en el tiempo por el origen y la evolución de los baños árabes. En otro espacio se explican los principales aspectos de los baños andalusíes, antes de acceder a las distintas salas.

Los baños expresan el refinamiento de la corte omeya cordobesa. Esta dinastía extendió el territorio islámico desde Damasco hasta los confines de Occidente. A principios del siglo VIII, sus tropas llegaron hasta el Atlántico y desde el norte de África conquistaron la Península Ibérica, donde Córdoba se convirtió en la capital del emirato independiente creado por Abd al-Rahman I, y posteriormente, en el siglo X, del califato.

Los baños reales estaban al servicio del califa, que podía usarlos para él y su familia o como lugar de reunión política. En ellos se ejercía todo un ceremonial de cuidado estético, físico y terapéutico del gobernante. También había baños públicos que tenían un carácter popular y con horarios distintos para hombres y mujeres. Eran lugares de relación social. Fueran públicos o privados, los baños eran atendidos por personal de servicio que se encargaba del mantenimiento de las instalaciones y de procurar los elementos necesarios para el uso.

Herederos de las termas clásicas, los baños buscaban una arquitectura que procurara la intimidad. En los baños regios se imponía un mayor cuidado en la decoración, que podía ser arquitectónica o pintada, usándose ricos materiales. Entre los públicos, algunos eran propiedad de las mezquitas, que los arrendaban como una forma de recaudar fondos.

Los baños constaban de distintas salas. En la fría se producía la renovación espiritual al contacto con el agua, con pilas y letrinas al servicio de los usuarios. Normalmente en los baños árabes la inmersión en el agua no se llevaba a cabo, ya que se daba mayor importancia al vapor, la sudoración y las friegas.

La sala templada se convertía en ocasiones en lugar de recepción de visitantes ilustres, así como en punto de reunión política de la corte. El califa recibía aquí las atenciones estéticas e higiénicas diarias como masajes, afeitado, peinado y vestuario. Era la sala de mayor importancia del conjunto. De planta cuadrangular, estaba decorada con pinturas murales a la almagra.

La sala caliente tiene planta rectangular con saletas laterales. El pavimento y el zócalo eran de mármol blanco. Bajo el suelo discurren galerías por las que pasaba el calor del horno hasta ascender a través de chimeneas. Conserva tuberías cerámicas por las que se distribuía el agua caliente.

La zona de mantenimiento se compone de horno, caldera y leñera: es el corazón del baño. Otros espacios están dedicados al salón Taifa, el baño almohade del siglo XII y el jardín andalusí. El visitante puede contemplar también una selección de piezas arqueológicas de distintas épocas. Más información sobre Los Baños del Alcázar en https://banosdelalcazarcalifal.cordoba.es/

Más información sobre museos y monumentos de la ciudad en el sitio web del  Instituto Municipal de Turismo de Córdoba (se abrirá en una nueva ventana).

Horarios y tarifas  (se abrirá en una nueva ventana).

Información al visitante: Cerrado provisionalmente.

(Cerrado) Baños del Alcázar Califal

Dirección: Plaza Campo de los Santos Mártires, 14004 Córdoba, España

Teléfono: +34 608 158 893